Como se mencionó en los
anteriores artículos, los datos son informaciones que se asocian a una persona
o un conjunto de personas, (sean estas naturales o jurídicas) y, son
susceptibles de ser protegidos, con el fin de que estos sean rectificados,
actualizados o suprimidos; si el uso que se les ha dado vulnera lo estipulado
en la Ley de Protección de Datos Personales.
Ahora bien, el escenario en que
se presentan los datos, no solo se relaciona con los aspectos anteriormente
descritos, teniendo en cuenta que así mismo representan un valor, el cual puede
ser económico y/o social.
Es por ello, que en el presente
artículo se busca destacar la necesidad
de protegerlos, teniendo en cuenta que el mismo Gobierno Nacional planteó una
POLÍTICA NACIONAL DE EXPLOTACIÓN DE DATOS (BIG DATA), mediante un documento
bautizado como el CONPES 3920 de 2018.
Pero antes de describir el valor
que puede generar el uso de datos, definamos de manera sencilla:
¿Qué es BIG
DATA?
El Big Data es una respuesta, al
caudal de datos que se ha venido incrementado por cuenta de la masificación de medios tecnológicos que
cambiaron la manera tradicional de almacenamiento y procesamiento de
información, creada en los años ochenta.
El flujo de información entonces
sufrió un proceso de transformación, teniendo en cuenta el proceso de info-producción
globalizada, es decir, se presentó ante nosotros una autopista (red) donde la
información circula de manera veloz y en cantidades inimaginables.
El autor italiano Franco Berardi
(2000), en su obra La fábrica de la infelicidad Nuevas formas de trabajo y
movimiento global, hace mención a éste fenómeno de la siguiente manera:
“La transformación tecnológica digital ha
puesto en marcha dos procesos diferentes pero integrados. El primero es la
puesta en red, es decir, la coordinación de los diferentes fragmentos de
trabajo en un único flujo de información y de producción, posible gracias a las
infraestructuras de la red telemática. El segundo es la diseminación del
proceso de trabajo por un archipiélago infinito de islas productivas
formalmente autónomas, pero coordinadas y, en último término, dependientes”.
Por ende, se presentó un reto por
la generación de datos cuyo volumen y velocidad ponía en jaque al sistema
tradicional de manejo de la información.
Ante situaciones enmarcadas en
este sistema de BIG DATA, como se mencionó, el Gobierno Colombiano, creó una
política con el fin de dinamizar el ecosistema de datos en el país que
destacaría su potencial como un nuevo factor de producción para generar valor
social y económico.
Así mismo el documento CONPES
3920 de 2018 busca incorporar en la vida diaria los beneficios que se pueden
obtener de los datos y de los bienes, servicios y productos basados en estos.
La ruta planteada por el Gobierno
Nacional con el fin de generar valor con datos, se encuentra descrita de la
siguiente manera:
- GENERACIÓN Y RECOLECCIÓN
- COMPARTICIÓN Y AGREGACIÓN
- EXPLOTACIÓN
- INNOVACIÓN
La segunda, es que actualmente
existe una ciencia de datos, donde se precisa del uso de algoritmos,
estadísticas y herramientas para los cuales varios sectores económicos y profesionales
aún no se encuentran preparados, al respecto podemos observar la siguiente introspección:
“El Banco Mundial (2015) identificó que en
el país solo un 15 % de los periodistas ha escuchado hablar del periodismo de
datos y se identifican solo 10 profesionales en todo el país que tengan
conocimientos para poder ejercerlo. Igualmente, determinó que los profesionales
contratados para interactuar en las redes sociales de las entidades públicas
requieren desarrollar habilidades para localizar, interpretar y analizar datos,
así como para realizar visualizaciones e informaciones con los mismos.
Actualmente no se dispone de una medición de la brecha de capital humano en
materia de explotación de datos que permita, entre otros aspectos, revisar las
necesidades del marco nacional de cualificaciones en esta materia. No obstante,
se evidencian dificultades por parte de las organizaciones para ubicar y
contratar servicios de explotación de datos y analítica, que sugieren la
existencia de la brecha mencionada”. Sunn, (2019).Recuperado de http://www.sunnlatam.co/
Como se puede evidenciar, existen
serias falencias, que a modo de ejemplo resultan palpables como sucedió en las
encuestas realizadas por medios de comunicación y empresas privadas, con el fin
de medir la intención de voto de los Colombianos, las cuales no resultaron del
todo atinadas al momento de reflejarse el escrutinio de las jornadas de
elecciones, del pasado 27 de octubre de 2019.
Como tercera reflexión, se
encuentra que la explotación de datos, es una materialización del valor social
y económico, mediante el aprovechamiento de los datos para la creación de
nuevos bienes, servicios y procesos, así como el mejoramiento de los
existentes. Sin olvidarse que dicha explotación puede llegar también a la
generación de productos de información
útiles para la toma de decisiones por parte de los interesados en los datos
analizados.
Bajo el anterior análisis, se le
pone de presente al lector, que la protección de datos es indispensable, para
el acceso, intercambio y el uso que se les brinda, con el fin de revolucionar
las relaciones sociales y económicas, en aras de afrontar un futuro económico
variable y digital.
En el siguiente vínculo podrá encontrar el documento CONPES 3920 de 2018. https://colaboracion.dnp.gov.co/CDT/Conpes/Econ%C3%B3micos/3920.pdf
En el siguiente vínculo podrá encontrar el documento CONPES 3920 de 2018. https://colaboracion.dnp.gov.co/CDT/Conpes/Econ%C3%B3micos/3920.pdf
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